¿Cómo son los biosensores utilizados en el ensayo Piloto para el COVID19 que se está desarrollado en el CTB-UPM?

Como ya se anunció anteriormente, la semana pasada comenzó el ensayo piloto de investigación, voluntario, experimental y no vinculante para la detección precoz, vigilancia y control de COVID-19.

Parte de este ensayo se lleva a cabo gracias a los biosensores desarrollados por el Grupo de Óptica, Fotónica y Biofotónica del CTB, liderado por Miguel Holgado.

La fabricación de estos kits de diagnóstico, nace desde cero en este laboratorio. En esta noticia nos centraremos en ver en detalle cómo se fabrican estos sensores ópticos.

Muchas de las estructuras nanométricas que se construyen mediante procesos ópticos/fotónicos como lo es la fotolitografía, se apoyan en un sustrato de silicio (oblea) sobre la que se fabrican las estructuras geométricas deseadas.

Partiendo de la oblea como base, se consigue depositar una lámina delgada de material fotosensible y biocompatible mediante la técnica de sping-coating. La fotosensibilidad de este material permite posteriormente “dibujar” elementos nano sobre la oblea. Su propiedad biocompatible, hace que sobre estas superficies se puedan anclar biorreceptores (proteínas) específicos a los anticuerpos del COVID.

Una vez obtenida esa capa delgada, mediante una máscara y una máquina de fotolitografía que emite luz a una longitud de onda determinada, se consigue que en las zonas expuestas a la luz se “dibujen” esas estructuras deseadas y en resto de la capa depositada se elimine.

La gran ventaja de fabricar los sensores a nivel de oblea, es la fabricación a gran escala que se consigue. Ya que se pueden obtener de un solo sustrato 28 chips que contienen 65 celdas cada uno. Cada celda se trata de un mini-sensor óptico donde realizar un diagnóstico.

Todos los procesos de fabricación están sujetos a un control de calidad exhaustivo que se lleva a cabo con diferentes instrumentos de caracterización óptica que se encuentran en las instalaciones del CTB.

Además del proceso de fabricación, este grupo de investigación también se encarga de convertir estos sensores en biosensores.  Inmovilizan la proteína específica del COVID19 en cada una de las celdas. De esta manera, a la hora de incubar la muestra real sobre los biosensores, estos serán capaces de reconocer anticuerpos específicos al virus.

Con el fin de que no todo sea manual y que el kit sea completamente reproducible, se ha automatizado el proceso de inmovilización de la proteína en el biosensor.

¿Cómo se obtiene esa proteína? ¿Quién la reproduce y la distribuye? Este piloto se está realizando gracias a la colaboración de diferentes grupos (CNB-CSIC, CBGP, IDSSC) y empresas (BioD SL que cede gratuitamente la plataforma de lectura adaptada los biosensores). Lo que cada uno de ellos aporta al proyecto se irá explicando en sucesivas publicaciones.

No dejéis de leernos en nuestro blog.

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